LAVADORES PINCELES
Última actualización 16-06-09
Cuando estamos en la labor de realizar un cuadro al óleo, necesitamos ir lavando el pincel conforme vamos cambiando de gamas de color, no hacerlo suele dar como resultado el ensuciamiento de la mezcla realizada. No obtenemos unos colores puros y definidos, para ello se idearon los lavadores o cacharritos que os mostramos a continuación.


En el
contenedor introduciremos un diluyente como la esencia de trementina, conocido
comúnmente como aguarrás, al lado unos trapos que no os sirvan para ir secando
el pincel y arrastrar lo menos posible de restos de pintura o aguarrás. El
pincel debe de tornar a la paleta lo más seco posible, sobre todo conforme
vayamos avanzando en las capas de pintura, recordar siempre la frase "graso
sobre magro". A pesar de todo siempre arrastraréis algo de pigmento, pero será
mínimo y nada molesto.
En el fondo del contenedor para el lavado de pinceles,
hay una rejilla muy útil para poder restregar y eliminar la máxima pintura del
mismo.

El muelle superior es usado para colocar los pinceles
en suspensión dentro del líquido sin que llegue a tocar la rejilla, pues nos
deformaría los pelos de la misma. Cuando se dejan unas horas los pinceles en
dicha inmersión la limpieza que se produce es mayor desplazándose los pigmentos
al fondo del recipiente.
Una costumbre nada buena es dejar los pinceles durante
días inmersos en el disolvente, o bien por desconocimiento o por dejadez, pues
las propiedades de los pelos del pincel se verán alterados por la acción química
del diluyente.