OTROS COMPONENTES DE LAS PINTURAS AL OLEO
Última actualización 16-06-09
Introducción.
Además del pigmento puro y aceite, los fabricantes
añaden a los colores otros materiales con el fin de mantener el pigmento en
suspensión y que no se separe del aceite durante el tiempo que los colores
permanecen almacenados, y también para dar una consistencia cremosa a los
pigmentos que tienden a producir pastas muy viscosas. Ninguno de estos
materiales contribuye favorablemente a la formación de la película de pintura.
Para conseguir la misma consistencia o cremosidad en
los diferentes pigmentos, la cantidad de las sustancias adicionadas varía.
Algunas de las pastas más viscosas, como la del azul
ultramar, corresponden a colores que rara vez se necesitan en estado puro, sino
que suelen añadirse en pequeñas cantidades.
El objetivo final es obtener una densidad de los
colores que no sea muy líquida, ni tampoco demasiado viscosa.
Materiales empleados.
Los materiales empleados como estabilizadores para colores al óleo
son de tres clases:
(1) ceras o materiales
céreos, que producen una condición gelatinosa en el sistema aceite/pigmento.
(2) agua o soluciones
acuosas, que producen el mismo efecto al emulsionar el aceite.
(3) ciertos pigmentos
inertes, como el hidrato de alúmina, que producen pastas muy cremosas.
La adición de cera de abejas, o estearatos y palmitatos
de aluminio y zinc, produce pastas cremosas, y si se usan estos materiales en
cantidades muy pequeñas, existe poco peligro de que se produzcan efectos
perjudiciales en la estructura y resistencia de la película de aceite. El
Estearato de zinc es conocido con el nombre comercial de Kemilub EZ y el
estearato de aluminio con el nombre comercial de Kemilub EA.
Estos materiales tienen una estructura de partículas
concreta, que los coloca entre los sólidos más que entre los líquidos, y por
ello no ocupan el lugar de parte del aceite, sino que reemplazan a parte del
volumen del pigmento, con lo que diluye la fuerza colorante de la pasta, lo
mismo que si se hubiera añadido un pigmento inerte. Por esta razón, la mezcla n
una mayor proporción de aceite.
Normalmente, se debe considerar aceptable añadir un dos
por ciento del volumen total de la pintura. Claro que esto es lo que debería ser
"el ideal".
Cuando se usan materiales céreos, su acción consiste en parte en rodear o recubrir las partículas y aglomerados de pigmento con una capa que aumenta la humidificación del pigmento y sirve además como una especie de lubricante para las partículas en el interior de la pasta. El uso de ceras aumenta considerablemente la absorción de aceite; por ejemplo, el amarillo de cadmio, no se altera mucho al añadírsele un 1 ó un 2 por ciento de cera de abejas, pero si se le añade un 10 por ciento, absorberá mucho aceite.
El
estearato de aluminio y otros jabones metálicos se producen en muchos grados y
variedades; su aplicación requiere mucha experiencia. Los fabricantes prefieren
el estearato de aluminio y sólo usan cera ocasionalmente, como plastificador más
que como estabilizador.
El empleo de cualquier cantidad de agua, con o sin jabón o material emulsionante, debe rechazarse definitivamente, ya que las películas resultantes son esponjosas y se vuelven más amarillas que las que no contienen agua.
El que el pigmento y el aceite se separen es algo molesto, pero a menos que se produzca de un modo tan acusado que el pigmento quede reducido a una masa dura e inútil, no es uno de los peores defectos que puede tener una pintura al óleo. Podría tomarse como prueba de que no se ha empleado mucho estabilizador. Sin embargo más a menudo suele ser indicativo de una mala selección, formulación o molido de materiales. Si un fabricante es cuidadoso en su selección de materiales, en el ajuste de las proporciones y en los métodos de molido, etc., no necesitará emplear más que un mínimo de estabilizador.
Los colores "para estudiantes", o los más baratos, suelen estar recargados con cantidades considerables de pigmentos inertes, como el hidrato de alúmina, que les dan consistencias muy cremosas pero que a la postre rebajan su tono, ya que la naturaleza transparente de estos materiales no enmascara el amarilleo de las películas de aceite.
La adición de resinas naturales o sintéticas así como el aceite de castor y otros aditivos cocidos en aceite de linaza producirá una masa muy viscosa. Estos tipos de materiales resinosos se utilizan para fabricar pinturas que tienen una consistencia similar a la vaselina. Algunos fabricantes producen varias líneas de productos, diferenciados claro está por la calidad de los mismos.
Representación de la alteración de los colores dependiendo de la calidad de los tubos.

Cuando la pintura al óleo se convierte dentro del tubo en una masa gomosa insoluble se dice que se ha coagulado. Este es, invariablemente, el resultado de la acción de pigmentos inferiores o impurezas en los aceites, o de la acción reciproca de materiales mal formulados. Los pigmentos puros y correctamente molidos en los aceites adecuados nunca coagulan.
Aditivos empleados en algunos pigmentos.
El viridian actúa como si se tratase de vidrio en
polvo al mezclarlo con el aceite, y requiere un molido más prolongado de lo
normal para formar una pasta suave; con ello suele bastar para obtener un buen
resultado, sin que sea necesario añadir cera.
El óxido de zinc es uno de los colores a los que
algunos fabricantes insisten en añadir cera para corregir su tendencia natural a
formar pastas viscosas, para aumentar su flexibilidad, y para impedir que se
sedimente o endurezca dentro del tubo.
Se suele añadir cera al azul Prusia, al verde cobalto y
al amarillo cobalto, para corregir su textura granular; y también a pigmentos
pesados, como el óxido de cromo, el bermellón y el blanco de titanio, para
reducir la sedimentación o la separación del pigmento y el aceite.
El ultramar es, probablemente, el pigmento más difícil
de moler en una pasta cremosa, a causa de sus propiedades viscosas y
tixotrópicas; gran parte del azul ultramar que se vende en tubos contiene mucho
estabilizador.
Una pintura al óleo para fines artísticos debe estar lo suficientemente dispersa como para presentar una superficie lisa, brillante y no granular al salir del tubo; y cuando se diluye en veladuras finas y se aplica a una superficie blanca o transparente, no deben apreciarse grumos o partículas de color pronunciado.
Consistencia de los colores en tubo.
El criterio
