Última actualización 17-06-09
Índice
Tipos y orígenes.
Características generales.
Pigmentos para pintura al óleo.
Propiedades de los pigmentos de uso corriente.
Pigmentos
azules.
El ultramar.
El azul cobalto.
El azul Prusia.
El azul Ftalocianina.
El azul Ceruleo.
Pigmentos verdes.
Los verdes de cromo.
El verde savia o verde vejiga
El verde
Hooker
Verdes hechos con azul de
Prusia
El verdigris (verdete o cardenillo)
El verde
de óxido de cromo
Los verdes de cobalto
claro y oscuro
El viridian
El verde
de ftalocianina
Los verde-mar y
verdes-oliva
El verde
esmeralda
Pigmentos rojos.
Tipos y orígenes.
Habría que empezar diciendo
que los pigmentos los podemos clasificar en primera instancia dependiendo de su
procedencia:
Inorgánicos
Tierras naturales:
ocre, sombras natural, etc.
Tierras naturales
calcinadas: sombra tostada, siena tostada, etc.
Colores minerales
de preparación artificial:
amarillo cadmio, óxido de zinc, etc.
Orgánicos
Vegetales:
gutabamba, índigo, rubia, etc.
Animales:
cochinilla, amarillo
indio, etc.
Pigmentos orgánicos sintéticos.
Características generales.
Los colores minerales artificiales, hechos a altas
temperaturas, suelen ser los de mayor permanencia, mientras que los que
requieren procesos delicados o muy cuidadosamente equilibrados son menos
permanentes. Los equivalentes artificiales de las tierras rojas y amarillas son
más brillantes, y si se preparan bien resultan superiores en todos los aspectos
a los productos naturales. En general, los pigmentos derivados de fuentes
naturales son menos permanentes que los colores sintéticos. Los pigmentos
orgánicos sintéticos se caracterizan por una gran brilantez e intensidad.
Algunos de ellos son notablemente permanentes, pero otros muchos -sobre todo los
más antiguos- son fugaces y tienen el defecto de correrse en los óleos. Muchos
requieren la adición de bases inertes durante su fabricación.
Las tierras naturales que se emplean como pigmentos se
encuentran en todo el mundo, pero siempre existe alguna localidad especial donde
cada pigmento se encuentra en una forma superlativa, o donde se han establecido
las condiciones que permiten su purificación en un grado que es económicamente
imposible en otros sitios. Los sustitutos del ocre francés, el siena italiano,
etc., pueden tener ventajas económicas, pero no de calidad.
Las impurezas naturales de algunas tierras rojas son
perjudiciales; por eso se prefieren los óxidos artificiales. Las impurezas, o
componentes no colorantes, de los grados superiores de ocre y otras tierras
permanentes raramente presentan este inconveniente.
Pigmentos para pintura al óleo.
Comparados con los pigmentos utilizados por los artistas
antes del siglo XX, los pigmentos sintéticos orgánicos actuales proporcionan colores de
una intensidad y poder de tinción incomparables. Estos colores modernos se
pueden combinar para formar mezclas mucho más puras y limpias que las que se
obtenían anteriormente. Sin embargo, muchos artistas necesitan paletas que
consiguen unas mezclas más cercanas a las que utilizaban los artistas del
pasado, que no disponían de la cantidad de pigmentos sintéticos orgánicos
existentes en la actualidad.
Aunque la lista presentada es muy extensa, hay colores que están tan relacionados entre sí que no se suele necesitar más que alguno de ellos, en casos excepcionales y cuando se busca un color en concreto se procede a usar el mismo. Naturalmente cada pintor tiene sus propias preferencias.
| BLANCOS Blanco zinc. Blanco de plomo. Blanco Cremnitz. Oxido de titanio. Pigmento de titanio. NEGROS Negro marfil. Negro mate. Negro humo. ROJOS Rojo cadmio claro. Rojo cadmio oscuro. Rojo de alizarina. Rojo claro. Rojo indio. Rojo Marte. Pardo de cadmio. AZULES Azul ultramar (todas las tonalidades). Azul cobalto. Azul cerúleo. Azul de manganeso. Azul de ftalocianina. VERDES Verde viridian. Oxido de cromo. Verde de ftalocianina. Tierra verde. Verde cobalto. Verde ultramar. |
AMARILLOS Amarillo cadmio. (todas las tonalidades). Naranja de cadmio. Amarillo Nápoles. Amarillo Marte. Ocre. Ocre transparente. Siena natural. Amarillo de cobalto. Amarillo Hansa. Amarillo de estroncio. VIOLETAS Violeta cobalto. Violeta manganeso. Violeta Marte. PARDOS Sombra natural. Sombra tostada. Siena tostada. Tierra verde tostada. Pardo de rubia. |
En general la paleta del pintor,
insisto se ve reducida a los colores primarios y alguno adyacente, a fin de conseguir
algún degradado que de otras formas sería difícil de conseguir.
Como se puede presuponer, para hacer la cosa un poquito más
compleja a los señores fabricantes se les ocurre definir y nombrar a los pigmentos de
diferentes formas, habiendo además como decíamos en apartados anteriores diferencias de
composición, aunque de vez en cuando nos alegran con la coincidencia de nombres o
aproximación de contenidos. (Supongo que al fin y al cabo se trata como siempre de evitar
pagar derechos de fabricación o patente).
Propiedades de los pigmentos de uso corriente.
Pasamos a ver las propiedades de los pigmentos clasificados por colores.
El ultramar es el azul clásico para usos
artísticos. Se comenzó a usar en el 600 DC, y
aunque era uno de los pigmentos más caros fue muy buscado
como
pigmento azul. Codiciado en el Renacimiento para pinturas religiosas, se hizo a
partir de la piedra preciosa lapislazuli. En el 1800 se hizo una versión
sintética y partir de ese momento se difundió su uso más ampliamente. Los de mejor
calidad -que se fabrican desde 1826- son idénticos al antiguo pigmento de
lapislázuli para todos los efectos: tienen las mismas reacciones químicas y sólo
se pueden distinguir al microscopio, que revela la diferencia en su estructura
cristalina. El principal inconveniente que presenta el azul ultramar es su gran
susceptibilidad a la decoloración por ácidos minerales, incluso en cantidades
ínfimas, por eso nunca se utiliza para pintar al fresco. En todos los demás
casos es muy permanente, como todos los pigmentos producidos en hornos de altas
temperaturas. Mezclado con aceite, el ultramar tiene una consistencia muy mala,
y la pintura resultante es de naturaleza errática y correosa. Por ello, algunos
fabricantes de colores en tubos lo suelen diluir con ceras y otros
estabilizadores, para así lograr que todas las pinturas tengan la misma
consistencia cremosa.
El ultramar es el más precioso de todos los materiales
artísticos, desde la
Edad Media hasta principios del siglo XIX. Los otros
pigmentos azules, como la azurita, eran poco satisfactorios; y a pesar de la
aparición del esmalte en el siglo XVIII, la invención del ultramar artificial
fue uno de los acontecimientos más importantes en la historia de los materiales
artísticos. La invención fue el resultado de una intensa investigación química,
después de haber observado la formación de un misterioso color azul que aparecía
entre las impurezas en los hornos donde se hacía ceniza de sosa.
El azul cobalto auténtico (azul de Thénard)
usado a principios de 1800,
es
un pigmento fabricado a partir de esmalte, que se obtiene del vidrio en polvo
que contiene óxido de cobalto.
Es uno de los colores más caros, y en las
pinturas baratas se le sustituye por una tonalidad cobalto del ultramar
sintético. Esta imitación resulta satisfactoria para muchos propósitos
prácticos, y el pigmento empleado es perfectamente permanente, excepto en la
pintura al fresco, donde hay que insistir en usar el auténtico azul te Thénard.
El color de la imitación no es exactamente igual al
verdadero azul cobalto, sino más bien una aproximación.
El azul Prusia
ha sido recientemente sustituido por el ftalocianina. Lo descubrió casualmente
un colorista alemán, al utilizar materiales equivocados mientras experimentaba
con un pigmento rojo. En lo
referente
a la permanencia el azul Prusia era el pigmento azul más discutido. Su color,
diferente al de los otros azules, era especialmente útil en mezclas. Durante los
últimos 80 años ha sido periódicamente aceptado y rechazado. Las distintas
variedades de azul Prusia presentan grandes diferencias de claridad, belleza y
permanencia; los mejores grados son los azules de China y de Milori. Algunas
variedades acaban volviéndose pardos cuando se usan en óleos; también pueden
decolorarse mucho si se aplican en capas finas o en tonos muy tenues -rebajados
con blanco de zinc-. Los álcalis destruyen el azul Prusia, y por lo tanto no se
puede emplear en frescos.
Laurie lo clasifica como color "dudoso"; en su opinión, la
evidencia práctica atestigua su permanencia en óleos, pero al ser transparente
absorbe mucho aceite y además no disimula el amarilleo del aceite, y por eso
sólo conviene usarlo en veladuras finas y mezclado con mucho blanco (lo cual
contradice la afirmación anterior, basada en pruebas de laboratorio.
Doerner afirma que es permanente en todas las técnicas
excepto en el fresco, pero desaconseja su empleo en óleos por razones ópticas:
da al cuadro una clave más baja que el ultramar o el cobalto. Además menciona su
tendencia a decolorarse cuando se mezcla con grandes cantidades de blanco zinc y
se expone a la luz, recuperando de nuevo su color en la oscuridad.
Las variaciones de calidad en los azules Prusia de
distintas fuentes explican su diferente comportamiento, observado por los
investigadores citados. En general, lo mejor es evitarlo, puede utilizarlo
en tonos medios y mezclas. En mezclas oscuras -con verde oliva, pardos, etc,-
tiene la propiedad de crear tonalidades muy profundas y ricas, más vivas y menos
terrosas que las de los otros azules.
Actualmente, el azul Prusia ha sido sustituido por el de ftalocianina, muy semejante en color y más estable. Ambos pigmentos tienen un poder colorante mucho mayor que el de los pigmentos corrientes, y suelen desentonar con el resto de la paleta, a menos que el fabricante les haya añadido de un 50 a un 75 por ciento de hidrato de alúmina o blanco fijo.
El azul Ftalocianina
recuerda la invención del azul ultramar sintético, un
siglo
antes, el desarrollo del azul de ftalocianina se inició en Escocia al observar
la formación de una sustancia oscura que aparecía como impureza en un recipiente
donde se estaba preparando un tinte: el revestimiento vítreo del recipiente se
había rajado, de modo que el tinte (ftalociamida) había entrado en contacto con
el metal.

El azul Ceruleo
Utilizado a partir de 1860, el azul
cerúleo fue un pigmento popular que los pintores usaron generalmente en los
cielos de sus paisajes. Creado calentando óxido de cobalto con otras bases
metálicas.
Pigmentos verdes.
Si uno tiene que buscar un equivalente exacto de un
pintura verde comprobará que los verdes son muy difíciles de duplicar a menos
que se usen materiales idénticos a los que componían la pintura original. Si los
verdes son demasiado brillantes se les reduce añadiendo un pigmento rojo o
rojizo: siena tostada para las tonalidades más cálidas y rojo cadmio o carmesí
para las más frías. Un verde hecho a partir de amarillo limón o claro es
totalmente diferente de otro hecho con un amarillo dorado (medio u oscuro).
Los verdes de cromo
están universalmente proscritos para la pintura
artística;
su estabilidad es menor que la de sus componentes separados. Normalmente, el
azul Prusia es el primero en decolorarse; el verde se hace amarillento o
parduzco, y después se va haciendo más claro al cambiar el amarillo cromo.
Pueden imitarse aproximadamente los verdes de cromo mezclando azul de
ftalocianina con diversos amarillos permanentes.
El verde
savia o verde vejiga se asemeja a las mezclas de azul de ftalocianina
con ocre transparente o amarillo cobalto, rebajado con un toque de siena
tostada.
El verde
Hooker se puede reproducir con una mezcla de ftalocianina y amarillo
de cobalto, reducido con un toque de siena tostada.
La mayoría de los verdes hechos con azul de Prusia
no pueden duplicarse más que usando este azul o el de ftalocianina; si no se
encuentra este último es preferible una mezcla de azul de Prusia y un amarillo
permanente, antes que usar pigmentos amarillos fugaces, como el gutabamba o
lacas de baya de espino.
El verdigris (verdete o cardenillo) y otros verdes cobrizos se
imitan fácilmente usando viridian como punto de partida. La gran variedad de
tonalidades de estos verdes hace imposible mencionar con exactitud los pigmentos
adicionales.
El verde
de óxido de cromo es uno de los pigmentos más inertes y permanentes,
pero tiene menos aplicaciones que los otros verdes en la pintura artística, a
causa de su bajo poder de tinción y su limitado efecto.
Los verdes de cobalto claro y oscuro son
también pigmentos opacos y transparentes, con un poder de tinción relativamente
bajo, pero de tinte agradable; son verdes más bien azulados, en comparación con
el óxido de cromo, que es más cálido y amarillento.
El viridian es un color muy apreciado por
los artistas, y da resultados igualmente buenos en procesos industriales,
excepto a altas temperaturas. Las variedades de peor calidad contienen impurezas
en forma de complicadas mezclas de boratos y cromatos. Aplicada en películas
transparentes, su color es el verde brillante; pero si se aplica a plena
intensidad, en capas espesas, presentará un tono general más oscuro, a causa de
la acumulación de partículas de pigmento, que absorben los rayos de luz,
produciendo un revestimiento opaco.
El verde
de ftalocianina Es un color más claro e intenso que el viridian, y
produce diferentes tonalidades al mezclarlo con otros pigmentos. Algunos
artistas lo prefieren al viridian; otros lo consideran demasiado crudo y
prefieren el efecto más sutil del viridian.
Los verde-mar y
verdes-oliva desde los más claros a los más oscuros, lo obtenían
los antiguos mezclando pardo VanDyck con Azul Prusia, a veces con toques de
amarillo. Utilizando, en lugar de estos colores, siena tostada y azul de
ftalocianina, se puede obtener una serie de colores muy diferentes y más
permanentes. El verde de ftalocianina, usado como punto de partida, no produce
los mismos resultados.
El verde
esmeralda es una sustancia muy venenosa que se vuelve negra al
mezclarla con otros varios pigmentos, en contacto con el metal y al exponerse al
aire; por ello conviene evitar su empleo. Sin embargo, es el más vivo y
brillante de los verdes y no se puede imitar a base de mezclas; esta es la única
razón de la supervivencia de este peligroso pigmento.
Puede obtenerse una buena aproximación mezclando verde
de ftalocianina con amarillos sintéticos modernos, como el amarillo hansa, el
verde oro, etc.
Pigmentos rojos.
La amplia gama de efectos que se pueden obtener con
los rojos permanentes y sus mezclas permite reproducir fácilmente los colores
rojos y rojizos.
El
bermellón se puede sustituir en casi todos los casos por los rojos
claros cadmio. Aunque suelen ser demasiado fríos o terrosos en comparación con
él, esto se puede corregir con toques de otro color.
El
rojo de alizarina puede sustituir a todas las antiguas lacas
transparentes. Los brillantes rojos geranio, magentas y rosas del pasado eran
pigmentos orgánicos sintéticos, poco permanentes, que no se solían emplear en la
pintura de caballete. En la actualidad, existen equivalentes de mayor
permanencia.
Las tierras rojas (rojo de Venecia, etc.) deben sustituirse siempre
que sea posible por equivalentes artificiales, como los colores Marte y los
óxidos brillantes. De todas maneras esta precaución no es muy importante excepto
para pintar al fresco. En el mercado de colores, el óxido natural impuro de tono
azulado se conoce como rojo español, y la tonalidad escarlata como rojo Venecia.
Las variedades puras se denominan rojo indio (tono azulado) y rojo claro o rojo
brillante.
La principal distinción es que el rojo indio, tiene un
profundo tono azulado, y cuando se mezcla con blancos produce tonos rosas,
mientras que el rojo claro es más brillante y escarlata, y al reducirse con
blanco produce tonos salmón. El violeta Marte y los rojos indios tostados
producen tonos lavanda al reducirlos con blanco.

ENLACES INTERESANTES SOBRE PIGMENTOS Y MATERIALES